Carta de bienvenida a los nuevos profesionales del marketing digital

Prepárate porque este es el discurso que ni tus maestros, ni tus jefes te han dado o tal vez sí pero no les has puesto la más mínima atención. Despierta, estás perdiendo tiempo valioso para tu vida profesional y tu comportamiento en las redes no te está ayudando. Es momento de que pares en seco y revises esas conductas que tienes y que pueden alejarte de ese puesto con el que sueñas.

Si eres jóven y sigues estudiando, muy seguramente la seguridad de tus redes te importa hasta el punto del “no quiero que mis papás se enteren de lo que hago” o “bloquee a mis tías para que no husmeen” pero generalmente nunca te pones a considerar a las otras decenas de contactos que agregaste porque tenían amigos en común (aunque no los conocías directamente) y que ahora son público potencial de todo tu contenido.

¿Te has puesto a pensar que estas personas verán esas fotos que haces cuando estás borracho  y crees que se van a ver muy bien en tu Facebook? Pero más importante ¿Sabes que tus futuros jefes las van a ver?




¡Felicidades!

De pronto un día alcanzas la madurez, te preparas y decides que te dedicarás a las redes sociales. Tendrás que esforzarte mucho pero valdrá la pena, crecerás profesionalmente y muy probablemente egresarás de “tu carrera soñada”. Estarás a cargo de comunidades de empresas o figuras públicas, algunas más grandes que otras, con diferentes personalidades pero todas implicando una gran responsabilidad.

El proceso es lento, van a haber muchos momentos de cansancio, a veces no vas a dormir y todos los días son de actualización. Tendrás que buscar diferentes formas de hacer las cosas y herramientas que te puedan ayudar con tus faenas; desde ya te digo, hay muchas plataformas gratuitas que te sacarán de muchos apuros. No las desaproveches.

Si ya pasaste esa etapa, te encuentras de frente con la realidad y no me dejarás mentir, de pronto un día te ataca la autoconciencia, estás desarmado o desarmada ante el hecho de que con el paso de los años tu cuenta personal se ha vuelto una especie de diario en la red, es el reflejo de ti mismo, de tu crecimiento como persona y a estas alturas ya conoces la repercusión de cada imagen o publicación que vas a permitir que otros vean y eres en cierto modo un ejemplo para otros profesionales.

Muy probablemente tu presencia en tu propio perfil también sea más responsable ahora pero los “recuerdos de Facebook”, “vídeos de aniversario” e incluso a veces nuestros amigos más antiguos nos suelen recordar publicaciones que de pronto nos ponen la soga al cuello o de las que nuestro yo presente no está nada orgulloso.

 

La realidad

Creeme, tus primeros jefes en esa pequeña empresa en este momento están muy felices contigo y parece no importarles esas publicaciones racistas, desubicadas o  las fotos en las que apareces hasta las chanclas porque te contrataron sin un currículum realmente impresionante, te van a exigir un montón y te van a pagar muy poco, saben que estás aprendiendo como es una empresa y que la vas a regar muchas veces, así que es muy probable que tu estadía en el puesto sea muy corta.

Pero las empresas que te ofrecen ese pago por el que estudiaste o te preparaste de la manera que tu hayas elegido, tienen valores y filtros muy exigentes. Más vale que te revises lo que cargas en tu corazón y lo que posteaste en tus perfiles en las red antes de si quiera postular a una de ellas.

Lo que sigue es ocultar todas tus publicaciones pasadas que puedan meterte en problemas (y relájate, recuerda que si algo es “vergonzoso”, no es necesariamente problemático). Deberás llegar a un momento de “autoperdón” en el que aceptas que eres humano, porque aunque tu trabajo te exija el mejor uso de tus redes y ya tengas todo bajo control, de alguna manera esas cosas te recuerdan que todos somos propensos a los tropiezos.

Como cuando tu cliente que se empeña en querer administrar también la cuenta de su empresa, arruina completamente tus estrategias publicitarias hasta que después de muchos intentos de explicarle como funciona el branding por fin se logra acoplar a su propia marca.

Es muy válido, su experiencia está en otro ámbito así como tú en ese momento de tu vida no conocías tan bien el funcionamiento de una red.

Incluso si te propones a crear a tu propia empresa, te darás cuenta que tus clientes son muy diferentes el uno del otro pero todos tienen la misma preocupación  es “a quién le estoy dando mi dinero y la reputación de mi empresa”.

 

¿Por qué te digo esto?

Supongo lo que intento decirte es que este camino ahora va a ser difícil y cansado, vas a necesitar mucha paciencia, sobretodo con esos mensajes “urgentes” de clientes a las 3 de la mañana aunque las páginas y tu horario laboral estén visiblemente establecidos o cuando te pidan vídeos, diseños o promociones para ayer pero también te aseguro que es un trabajo lleno de recompensas, que te permite conocer la humanidad de las personas y sus insights.

Ahora serás un colega en esta disciplina tan hermosa y espero que logres volverte un profesional responsable y preparado o preparada. Alguien que sea capaz de manejar y crear comunidades que fomenten valores positivos y cuyo trabajo se rige por la ética.

Deberás ponerle todo el amor posible a cada publicación para evitar una crisis de marca o que tus clientes se aprovechen de sus consumidores y te metan en problemas (te vas a encontrar con este tipo de cosas más de una vez).

Mucha suerte y mi blog queda a tu disposición para cada duda que tengas en este proceso.

Puedes suscribirte para que te lleguen mis noticias
 y aquí abajito encontrarás la caja de comentarios.




Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Entradas relacionadas

Comienza escribiendo tu búsqueda y pulsa enter para buscar. Presiona ESC para cancelar.

Volver arriba