El género del terror en las redes sociales y su uso publicitario.

Si eres fanático del terror, este post es para ti. Así como tu libro favorito ha evolucionado y ahora lo puedes leer en un pdf, así como el programa que no te pierdes ahora puedes verlo en streaming y casi absolutamente todo tiene su versión en la red, el género del terror no podía quedarse atrás.

El miedo es algo natural y sobretodo interesante, por eso cualquiera ama una buena historia de miedo pero en las redes sociales la definición de “buena historia” cambia drásticamente. Para entrar en esta categoría ya no vale simplemente leer historias y poner dos o tres efectos de sonido en un video, la atmósfera debe cultivarse desde el primer click.

¿Cómo inició el terror en redes sociales?

Hay muchas formas de lograr esa atmósfera en las diferentes redes y encontrar el punto exacto en el que la red admitió y empezó a producir este tipo de contenidos es prácticamente imposible. Sin embargo, en los inicios de Internet el terror se limitaba a entradas de blogs de cuentistas que lograron tener mucho éxito que empezaron a buscar maneras de hacer que sus lectores realmente sintieran terror de maneras “más bruscas”.

¿Recuerdas los inicios del 2000 cuando empezaron las páginas extrañas como conteos que prometían que algo terrible pasaría si llegabas al final? ¿o las páginas con enlaces que llevaban a especies de laberintos o mensajes extraños en ventanas que se abrían solas?

A ello le siguieron post en redes más específicas como reddit en las que podías encontrar usuarios con vivencias de historias de supuestos asesinos o acosadores con fotografías trucadas,  historias paranormales de videojuegos con mensajes ocultos o correos que se enviaban sin ningún remitente.



De este tipo de contenido se derivó algo que cualquier nacido en el siglo XX conoce perfectamente, los creepypastas. Estas historias mezclaban cosas más contemporáneas con una trama solo comparable al realismo mágico y su plataforma por excelencia, aunque no la única, fue youtube en donde la voz sintética de loquendo le daba ese toque incómodo a la producción de esas mismas historias que antes se posteaban o escribían en las entradas de blogs acompañado de imágenes y efectos de sonido igualmente incómodos.

Uno de los más famosos creepypastas es slenderman y ha sido reproducido por cientos de Creadores de contenido.

Hasta este punto, solamente las entradas que se posteaban (y que se siguen posteando) en las pequeñas comunidades en la red en las que se podía comentar y retroalimentar las historias eran las que más se acercaban a lo que es el este género del terror hoy en día pues el lector podía hacer sus observaciones y sentirse parte de ellas.

Un nuevo inicio

Con la aparición de Whatsapp comenzó una nueva etapa en la que el autor apoyado por otro en una conversación fluida lograban crear tensión en el lector con finales inesperados pero no logró consolidarse.

Ahora un nuevo género del terror parece estar despegando y a diferencia de las historias de whatsapp, los videos de youtube y las cadenitas de Facebook que comparte tu mamá para que no se le aparezca una niña muerta, este logra envolvernos tanto que parece imposible que dejemos de refrescar los perfiles de sus autores cada 5 minutos.

¿Te acuerdas de la historia de Manuel Bartual? Todos adoramos su genialidad para mantenernos despiertos por horas esperando sus actualizaciones y la desenvoltura de la historia que a pesar de ser visiblemente falsa te hacía dudar. Lo mismo sucedió con Adam Ellis que ha logrado dar en el blanco de esta nueva tendencia del terror con una historia que lastimosamente ha llegado a su fin si quieres conocer esta historia te recomiendo que veas la serie de videos que Dross el rey de lo perturbador (y de los llamados niños rata) en youtube realizó al respecto para los hispano hablantes.

¿Qué tiene que ver todo esto con la publicidad?

Sencillo, solo unos pocos se han aventurado a valerse de este género como un recurso altamente efectivo. En el párrafo anterior te mencioné algunos nombres con los que por lo menos alguno estarás familiarizado y es que son el ejemplo más claro del alcance e interacción que genera este tipo de contenidos. Manuel Bartual y Adam Ellis usaron Twitter como la plataforma en la que lanzaron esta clase de campaña terrorífica para exponer su  trabajo, sobretodo Bartual quien estaba publicitando en su cuenta una de sus próximas producciones y Ellis a su vez estaba iniciando un proyecto personal.

El caso de “Dross” es diferente. Este personaje se desarrolló a sí mismo con el paso de los años y logró sacar ventaja de su título lanzando finalmente sus libros que promociona y publicita al inicio de sus videos.

Pero muy independientemente de estas estrategias, el cine siempre ha sido el especialista en campañas de terror, si googleas “la publicidad del terror” te darás cuenta de que la mayoría de campañas provienen de películas y puedes encontrar cosas que van desde dejar correr un rumor para llamar a un número cuyas respuestas se viralizaron en vídeos (como las llamadas a pennywise que derivaron de  carteles offline pegados en postes en los Estados Unidos)  hasta la propia realización de material audiovisual que puede ser confundido por los más despistados como real.

Sea como sea, es un género que no debe dejarse de lado y mucho menos debe menospreciarse. Sí te gustó este tema y quieres que profundice más en el no olvides comentar y suscribirte a mi blog.

 

 




 

Recomendaciones

Si te gusta el terror en internet te recomiendo que sigas a Ricky Velázquez, un investigador paranormal que nos lleva a explorar lugares a mitad de la noche en una transmisión completamente en vivo desde Facebook, Youtube o YouNow.

Sigue a RICKY VELAZQUEZ AQUÍ

Y checa uno de sus videos más impactantes en su canal de Youtube:

Un pensamiento en “El género del terror en las redes sociales y su uso publicitario.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Entradas relacionadas

Comienza escribiendo tu búsqueda y pulsa enter para buscar. Presiona ESC para cancelar.

Volver arriba